A
pesar de que el verano ya nos abandonó, la celulitis sigue ahí, quizás no la
vemos ya que la cubrimos con nuestra ropa pero lamentablemente ella seguirá
aumentando en forma paulatina y silenciosa, esto que parece un relato de terror
es la realidad de muchas mujeres por no decir todas, es por eso que quisimos
compartir con ustedes este tema que es muy conocido, pero que siempre resulta
interesante de refrescar.
En los años 20 se define a la piel de naranja como celulitis, este término,
significa inflamación celular y ocurre por invasión bacteriana, su tratamiento
es de exclusiva competencia médica y puede conllevar la muerte del paciente,
NO corresponde a lo que es en realidad la patología estética, pero es el termino
más utilizado y por lo tanto más difícil de erradicar.
Dependiendo de los profesionales se define como Lipoesclerosis, Fibroedema geloide
subcutáneo, etc.
Esta patología afecta con mayor frecuencia a la mujer, tiene localización en
zonas muy específicas, suele acompañarse de un aumento de tamaño de las células
grasas o adipocitos, se produce polimerización de los mucopolisacáridos y modificaciones
a nivel de la microcirculación.
Para entender mejor esta alteración recordemos algunas características de la
Dermis, Hipodermis y del Metabolismo celular:
La dermis está constituida por un tejido conjuntivo con una importante función
trófica por la gran cantidad de vasos sanguíneos que contiene. Este tejido conjuntivo
está formado por células como fibroblastos, fagocitos y mastocitos, además hay
fibras elásticas, colágenas y reticulares, también encontramos vasos sanguíneos,
glándulas... etc.
La sustancia fundamental intercelular, que es el elemento que actúa como unión
de todos los componentes de este tejido celular está formada por agua, sales
minerales, y mucopólisacáridos que son moléculas formadas por glúcidos que dan
la viscosidad característica de esta sustancia.
Por debajo de la dermis esta la hipodermis, que es otro tipo de tejido conjuntivo,
constituido por células, los adipocitos o células grasas. Por último encontramos
vasos sanguíneos, linfáticos y nervios, todos estos son los componentes del
tejido celular subcutáneo.
Si
revisamos como funciona el metabolismo celular comprenderemos que en el desarrollo
de la celulitis juega un papel importante la alteración de la oxigenación y
nutrición de los tejidos y la disminución de la eliminación de sustancias de
deshecho, problemas ligados a la microcirculación sanguínea.
Recordemos que el intercambio de oxígeno, nutrientes y materiales de deshecho,
se produce a nivel de los capilares gracias a la sustancia fundamental, de tal
manera que las sustancias nutritivas y el oxígeno van a llegar a través de los
capilares arteriales que van a dejar pasar estas sustancias a través de los
poros.
De esta forma pasarán de los capilares arteriales a la sustancia fundamental
y es aquí donde a través de las membranas de las células pasarán a su vez al
interior de la célula, donde lo van a utilizar para renovar estructuras, para
acumular energía o bien para almacenar grasa como sucede con los adipocitos.
Los productos de deshecho que tienen que ser eliminados y salir fuera de la
célula pasan a la sustancia fundamental y será aquí donde los capilares venosos
y linfáticos se encargarán de recogerlos y pasarlos a la circulación general
y la circulación se encargará de llevarlos a los órganos que actúan eliminándolos.
Por lo tanto los componentes que participan en la aparición de la celulitis
son:
La microcirculación.
La sustancia fundamental.
Las células.
1) El déficit de la microcirculación venosa y linfática, provoca una falla en el sistema de drenaje de las sustancias de deshecho, que comienzan a acumularse en la sustancia fundamental y provocan retención acuosa. De esta manera vasos sanguíneos y linfáticos están sometidos a una presión por el líquido y las sustancias almacenadas, lo que dificulta aún más su función de recolector de sustancias de deshecho. Toda esta hiperpresión compromete a la microcirculación arterial, con lo que el aporte de oxígeno y nutrientes va a ser deficiente, alterándose el metabolismo de las células secretoras de sustancia fundamental.
2) La sustancia fundamental esta
constituida por proteínas, agua, carbohidratos, sales y mucopolisacaridos o
glucosaminoglicanos (ácido hialurónico y ácido condroitin sulfúrico) la densidad
de la sustancia fundamental depende de reacciones de polimerización y despolimerización
que están ocurriendo siempre (50% polimerización y 50% despolimerización), este
fenómeno depende de una enzima llamada Hialuronidasa, cuando disminuye su acción
aumenta la polimerización gelatinizándose la sustancia fundamental y apareciendo
la celulitis.
Las enzimas para funcionar adecuadamente necesitan un pH y temperatura estables,
si la temperatura disminuye la enzima también disminuye su acción y la falta
de evacuación de toxinas altera el pH de la piel lo que aumenta la disminución
de la acción de la enzima.
La sustancia fundamental de esta manera se repleta de fibras y de mucopolisacáridos
polimerizados, haciéndose más espesa, frena más agua, crea mayor dificultad
para el intercambio de sustancias y se agrava aún más el sistema de drenaje.
La sustancia fundamental alterada forma una especie de red en la que quedan
retenidos los adipocitos formando los micro y macro nódulos.
3) Las células adiposas, por otro
lado, no podrán eliminar sus residuos a una sustancia fundamental alterada por
los productos y agua acumuladas, lo que impide los intercambios.
Del mismo modo las células adiposas tendrán dificultad para renovar la grasa
que en condiciones normales se produce, al mismo tiempo que siguen almacenando
nueva grasa a partir de los nutrientes que le llegan. Todo ello desemboca en
un nuevo acúmulo de grasa y de sustancias de deshecho en el interior del adipocito,
lo que determina el aumento de volumen de éstos agravando aún más el drenaje.
Las alteraciones descritas forman tres fases en la evolución de la celulitis:
FASE CONGESTIVA en ella
se presenta éstasis venoso y linfático con vasodilatación. Esto dificulta
el drenaje se acumulan sustancias de deshecho y se produce retención acuosa,
por otro lado el los mucopolisacáridos se unen entre sí formando cadenas
largas, lo que llamamos polímeros, dando lugar a una sustancia fundamental
más espesa de consistencia gelatinosa, agravándose los intercambios célulo-vasculares.
No hay manifestación clínica, se puede evidenciar al apretar la piel, en
esta etapa se deberían recomendar hábitos de alimentación adecuados, ejercicios
físicos, etc.
FASE FIBROSA aquí el fibroblasto
al no estar en buen estado fabrica fibras y sustancia fundamental de mala
calidad, se forman una serie de redes o mallas que aprisionan a los adipocitos
formando los micro y macro nódulos, estas mallas fibrosas se infiltran en
la dermis, provocan retracciones de la piel que junto con el aumento de
volumen de la zona por la retención de líquido y el acúmulo graso da el
aspecto acolchado típico, irregular o piel de naranja.
Los síntomas son: Piel sensible, pesadez en las extremidades, entumecimiento,
calambre periódicos nocturnos.
Los signos: Piel de naranja, deshidratada, edemas ortostaticos.
FASE NODULOSA, hay una
intensa proliferación de fibras que infiltran en todo el tejido dando una
consistencia rígida. Se forman adherencias entrecruzadas entre dermis y
fascias (tejido conjuntivo que está rodeando los músculos) hay compresión
celular y de elementos vásculo-nerviosos y en esta fase los nódulos formados
son más evidentes.
Los síntomas son: Dolor en la piel al caminar, todos los otros síntomas
anteriores se ven exacerbados.
Los signos son: Todos los anteriores, grandes retracciones de la
piel hacia planos profundos, piel cianotica, escamosa y con síntomas de
intoxicaciones como foliculitis.
A todos nos gustaría tener una respuesta
clara y concluyente de la causa que provoca la celulitis, es decir, cual es
el motivo de esa alteración en el drenaje venoso-linfático. En la mayoría de
los casos, no suele obedecer a una causa clara y única, ya que por lo general
suele ser consecuencia de múltiples factores, cada uno de ellos con mayor o
menor influencia. Hoy sabemos que la aparición de la celulitis es multifactorial.
Siempre hay que buscar varios factores. De ahí que su prevención y tratamiento
suponga un trabajo arduo, difícil y en muchos casos con resultados poco o nada
satisfactorios. ¿En qué medida intervienen cada uno de los factores y mecanismos
que actúan? Todavía es algo poco claro y se necesita más estudio e investigación.
En cualquier caso existen teorías bastante acertadas que permiten acercarnos
al conocimiento de diversos factores que pueden incidir en el inicio y evolución
de la celulitis.
Así podemos distinguir los grupos de factores primarios, factores influyentes
y factores secundarios.
FACTORES PRIMARIOS
Dentro de los primarios a destacar
están los factores hormonales y de hecho hay dos factores que indican que hay
una clara influencia de las hormonas sexuales femeninas en la formación y evolución
de esta patología. En primer lugar la celulitis afecta en un porcentaje mayor
a las mujeres.
Y en segundo lugar el inicio de una celulitis suele ir ligada a etapas de la
vida de la mujer en las que se producen cambios hormonales, como es la pubertad,
menopausia o embarazo.
Estos dos hechos unidos a estudios de laboratorio, han podido comprobar que
las hormonas sexuales femeninas tienen una acción sobre el tejido celular subcutáneo,
produciendo alteraciones similares a la lipoesclerosis, llevándonos a considerar
que las hormonas sexuales femeninas juegan un importante papel en esta patología.
FACTORES INFLUYENTES
Genéticos
Aunque en muchos casos podemos ver como una mujer afectada de celulitis presenta
en su familia mujeres con antecedentes del mismo trastorno, no se puede afirmar
con certeza el carácter hereditario, pero sí podemos hablar de cierta predisposición
genética, con lo que diremos que con la presencia de diversos factores de riesgo
el hecho de existir una predisposición hará que la celulitis se manifieste con
más facilidad que si no hubiera dicha predisposición.
Neurovegetativos o nerviosos
Podemos observar que factores psicológicos adversos como pueden ser depresiones,
ansiedad, estrés, actúan sobre el sistema hipotálamo-hipofisiario, originando
una alteración en la producción de estrógenos y consiguiendo una retención hídrica
y alteraciones metabólicas.
Si añadimos que las situaciones críticas adversas estimulan actos como fumar,
beber alcohol o ingerir una alimentación desequilibrada, entenderemos el alcance
que puede tener en el desarrollo de la celulitis un trastorno de este tipo.
FACTORES SECUNDARIOS
Dentro de los factores secundarios destacaremos una disfunción hepática por el hecho de que el hígado es un importante órgano que interviene en la desintoxicación de sustancias que circulan por nuestro organismo. De ahí que una alteración en el funcionamiento de este órgano derive en el aumento de sustancias de deshecho y su repercusión en la celulitis.
DISFUNCIONES DIGESTIVAS
Como pueden ser dispepsias o alteraciones
en la digestión, estreñimiento, producen un aumento de productos tóxicos y metabolitos,
lo que ayudará a la formación de esta patología.
Dentro de lo que llamamos el desequilibrio alimenticio es un importante punto
a resaltar porque hay diferentes elementos que contribuyen a agravar la celulitis
o favorecer su aparición. En primer lugar las dietas hipercalóricas que favorecen
la síntesis y almacenamiento de grasas con la consecuente aparición de la obesidad,
lo que supone un factor de riesgo importante en el desarrollo de la celulitis,
al crear una mayor ocupación del tejido celular subcutáneo dificultando por
tanto el drenaje.
Las dietas ricas en grasas saturadas también ayudan a una arterioesclerosis
o estrechamiento y endurecimiento de los vasos arteriales, dando lugar a las
alteraciones circulatorias. La poca toma de agua y la ingesta excesiva de sal
son otros dos motivos de gran importancia, por lo que favorecen la retención
de líquidos y dificultarían el drenaje. El mal reparto en la toma de alimentos
es otro factor que interviene en la formación anómala de grasas, por lo que
resulta elemental seguir una dieta equilibrada y sana.
FACTORES DE ACTIVIDAD FÍSICA
Sedentarismo y falta de ejercicio
físico es otro punto importante a destacar. Una vida sedentaria, prácticamente
sin ejercicio físico favorece sin duda la aparición de la celulitis.
La falta de ejercicio rebaja el consumo de energía y el exceso de ésta se acumula
en forma de grasa. Además la actividad física desarrolla la musculatura y mejora
la consistencia de la piel. También es una forma idónea de mejorar la circulación
sanguínea, siendo un buen tonificante circulatorio, por lo tanto la práctica
habitual de ejercicio es sin duda alguna una forma de retrasar la aparición
o de frenar la evolución de la celulitis.
FACTORES DE CIRCULACIÓN SANGUÍNEA
La insuficiencia venosa en las extremidades inferiores es otra patología que influye decisivamente en el desarrollo de la celulitis, por el hecho de que hay un éstasis sanguíneo, un aumento de sustancias que no se eliminan y por lo tanto su repercusión en esta patología.
FACTORES TÓXICOS
Como el tabaco, alcohol o café también tienen repercusión tanto a nivel del sistema circulatorio como del sistema nervioso.
OTROS FACTORES
Como el uso de prendas ajustadas,
calzado incorrecto, hiperlordosis, pies planos... influyen también en la formación
de esta patología ya que tienen repercusiones negativas sobre el sistema circulatorio
por causa compresiva.
CONCLUSIÓN
El mejor tratamiento es el tratamiento preventivo, controlando siempre en la
medida de lo posible los factores influyentes. Si bien es cierto que cuando
la paciente acude a tratarse la celulitis ya está presente e instalada, aún
así resulta útil educar en sentido preventivo, porque en muchos casos colaborarán
en el resultado del tratamiento que le estamos aplicando. Debemos potenciar
estas medidas preventivas inculcándolas a las jóvenes desde edades muy tempranas,
educándolas en una forma de vida sana, lo que implica el cumplimiento de las
siguientes normas higiénico-dietéticas:
Tratamiento de las patologías asociadas si las hubiera, puede haber diabetes,
alteraciones funcionales a nivel digestivo, etc., cualquier patología en primer
lugar hay que tratarla.
Hacer ejercicio físico es importante como prevención en esta patología. Hay
que evitar el sedentarismo.
Conviene evitar tóxicos y prendas ajustadas, evitar el calzado incorrecto y
los tacos altos, el estrés, el estreñimiento, la toma de anticonceptivos orales,
el exceso de calor, las exposiciones prolongadas al sol, calefacciones y locales
cerrados con exceso de temperatura.
Otro punto importante es mantener el peso ideal.
El masaje venoso y drenaje linfático es una buena medida como método preventivo
o como método complementario a cualquier otro tipo de tratamiento, puesto que
si hemos dicho que la principal causa es la alteración de la microcirculación,
será la mejor forma de poder actuar a este nivel.
Duchas de agua fría o alternando fría y caliente, resultan un buen tonificante
venoso. Usar guante de crin en las zonas afectadas durante la ducha ( usar rápido
y suave). También el uso de cremas anticelulíticas conjuntamente con el masaje.
Evitar la sobre alimentación que nos llevaría a un sobrepeso, por lo tanto aumento
de grasa y alteraciones del tejido celular subcutáneo. Beber abundante agua
es otra norma importante, así como evitar la ingesta excesiva de sal por los
motivos mencionados anteriormente. El reparto equilibrado de la toma de alimentos
a lo largo de todo el día, por el hecho de que un aumento excesivo de grasas
puede ser el resultado de hacer cenas muy copiosas, pasando todo el día saltándose
comidas o comiendo poco.
Una alimentación sana y equilibrada significa una dieta rica en frutas y verduras
frescas, lácteos, cereales y legumbres, carnes blancas, aceites vegetales, pescados,
reduciendo la grasa saturada de origen animal, los azúcares refinados, las bebidas
azucaradas y el alcohol.
Con todas estas medidas conseguiremos retrasar la aparición de la celulitis
u obtener mejores resultados en los tratamientos aplicados para combatirla.
Constitucionalmente el hombre tiene tejido mas duro, poco elástico y cuando
engorda la piel se rompe, en la mujer el tejido es más dúctil y maleable, es
por eso que en general cuando el hombre tiene lipoesclerosis o celulitis no
se le nota visualmente al exterior como a la mujer.
RECURSOS COSMETOLÓGICOS
Las maniobras deben ser suaves y los deslizamientos profundos. Todos los movimientos
deben estimular la circulación venosa y linfática.
Es por ello que el drenaje linfático manual (DLM) constituye una de las mejores
técnicas, dado que remueve el líquido, mejora la circulación y disminuye la
tensión de la piel, la actividad manual sobre la zona va a promover un aumento
en la circulación localizada.
De esta manera, activa el metabolismo del adipocito, disminuyendo parcialmente
su tamaño.
Es importante realizar el DLM después de todo tratamiento de estimulación circulatoria
(tratamientos fisioterapéuticos), ya que al haber un aumento circulatorio y
estando alterados los capilares y aumentada la permeabilidad, determina un pasaje
de proteínas al medio intersticial que debemos remover. De lo contrario, estas
proteínas fijarían líquido que determinan linfedema.
Las técnicas manuales son importantes, si forman parte de un programa bien definido
y un ritmo de vida equilibrado.
MANIOBRAS RECOMENDADAS:
Petrissage, Torsiones, Euflerages, Rodillo de Leduc, Desprendimiento,
Anma.
APARATOLOGIA RECOMENDADA:
Iontoforesis y Galvanización, Ultrasonoterapia, Presoterapia, Termoterapia,
Electroestimulación.
PRINCIPIOS ACTIVOS RECOMENDADOS:
Drenantes: Hedera helix, ananas, escina, ruscus.
Hiperemiante: Nicotinato de metilo, ortiga picante, alcanfor, árnica.
Despolimerizante: Centella asiática, hialuronidasa.
Sustancias criógenas: Mentol, menta.
Lipolíticos: Cafeína, L-carnitina, lipolessina, algas, guaranina, hibiscol
Proteinas para mejorar el estado de las fibras.
Astringentes: Cinc, algas pardas
TRATAMIENTOS
Evaluación:
Leve: Es la que se puede ver solo cuando se presiona.
Moderada: Es la que se ve de pie, en forma espontánea, sin apretar, no
duele.
Severa: Se ve y además es dolorosa.
Edematosa: Blanda, es la más difícil de tratar.
Compacta: Dura es más fácil de tratar.
Los tratamientos se dividen por etapas:
Primera Etapa: Dura entre 8 y
12 sesiones
Objetivo: Activar circulación.
Frecuencia recomendada: 2 veces por semana.
Segunda Etapa: Dura entre 20 a
25 sesiones:
Objetivo: Despolimerizar.
Frecuencia recomendada: 3 veces por semana.
Tercera Etapa: Dura entre 8 y
12 sesiones
Objetivo: Tonificar.
Frecuencia recomendada factores influyentes,: 2 veces por semana
Mayor información
comunicarse al mail de nuestra asesora
Patricia Bernal info@laca.cl