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Muchas
de nosotras al final del verano podremos ver los dañinos efectos
que tuvo la poca preocupación por nuestra piel. Ya que además de
los recuerdos de los estupendos días que pasamos en ese balneario
de moda o cabalgando por el campo, podremos notar que nuestra piel
estará deshidratada, desvitalizada y con los primeros signos de
fotoenvejecimiento.
La mayoría de las personas
no creen que el sol en forma exagerada les hace daño y es por eso
que abusan de él, quisimos revisar brevemente como el sol afecta
nuestra piel y los fenómenos que en ella se producen, para poder
entender los cuidados que ahora deberemos darle:
Cuando tomamos sol nuestra
piel se defiende sintetizando su filtro solar natural, la melanina,
por lo tanto el bronceado no es más que la respuesta defensiva de
la piel a esa radiación, por eso las personas más blancas, que tiene
menos pigmento, presentan grandes problemas al exponerse al sol
como enrojecimiento (eritrosis), descamación exagerada e incluso
ampollas.
La
piel al estar descubierta bajo el sol comienza a deshidratarse,
es decir pierde agua, lo que incluso puede llevar a la insolación,
es por eso recomendable consumir bastante liquido, unos dos litros
diarios, además cuando la piel se deshidrata se puede quemar más
rápido, lo que provoca aparición de manchas, aspecto envejecido,
inflamación y descamado prematuro que ni siquiera permite disfrutar
del bronceado.
A nivel interno, es decir en la dermis y en la epidermis profunda
se activan unas enzimas que degradan la matriz de sostén, las metaloproteinasas
y las hialuronidasas, lo que se traduce en perdida de agua y de
elasticidad, la piel se pone fláccida, mostrando pliegues y arrugas.
También los radicales libres, que son moléculas muy reactivas que
se forman gracias a las radiaciones UVB y UVA , hacen que las estructuras
pierdan funcionalidad y elasticidad, produciéndose un "encogimiento"
que vemos en la piel luego de la exposición.
Además los UV oxidan las ceramidas, los ácidos grasos libres y otros
lípidos, que están en la piel, lo que aumenta la perdida de agua,
provoca tirantez y sensación de incomodidad e irritabilidad, pueden
incluso generar inflamación de las zonas expuestas.
Pueden aparecer manchas o aumentar la coloración oscura de las ya
existentes, lo que se conoce como hiperpigmentaciones, también de
acuerdo a la edad aumentan las manchas seniles y si hemos usado
perfumes, desodorantes con hexaclorofeno u otras sustancias fotosensibilizantes
el problema de las manchas es aun mayor.
Como vemos los daños son
cuantiosos y generalmente las clientas necesitan y exigen solucionarlos
lo más rápido posible y es allí donde las cosmetólogas deben aplicar
sus conocimientos y su ética para dar la mejor solución estética.
Luego de una completa anamnesis, que nos ayudará a determinar cantidad
de daño, edad, factor genético, grado de inflamación, etc. lo más
recomendable es comenzar con una hidratación paulatina de la piel,
esto se debe realizar en varias sesiones para que la piel no se
altere con un tratamiento demasiado intensivo, el objetivo principal
es hidratar, calmar y descongestionar; si existe mucha eritrosis,
se pueden hacer sesiones con suero glucosado al que se le agregan
sustancias hidratantes, o con máscaras descongestivas de tipo geloso,
ampollas hidratantes y calmantes, se deben evitar las manipulaciones
excesivas y se recomienda mucho drenaje linfático manual; si no
existe enrojecimiento y la piel no esta excesivamente alterada podremos
también usar iontoforeis sobre las sustancias hidratantes, e incluso
sobre el suero glucosado, además se pueden combinar masajes faciales
con drenaje linfático o digitopresiones, por lo general se realizan
entre tres y cinco sesiones para obtener una hidratación completa.
Después de la hidratación y si la piel esta con muchas impurezas,
se puede realizar una limpieza facial profunda, con extracción de
comedones, pústulas y reequilibrio de la fase grasa.
Luego de tener la piel limpia e hidratada, es ideal oxigenarla para
que así se pueda nutrir en forma adecuada, para esto podemos usar
Alta Frecuencia indirecta, diatermia capacitiva, ampollas y máscaras
con placenta que contienen fosfatasas alcalinas que estimulan la
oxigenación de la piel, masajes estimulantes y drenaje linfático,
se realizan una o dos sesiones, dependiendo del estado de la piel,
pero debemos recordar que si existen muchas teleangiectasias y eritrosis
debemos tener mucha cautela con el tratamiento ya que este tipo
de piel no se debe activar en exceso.
Con los tratamientos antes descritos lograremos equilibrar la piel,
lo que será un gran beneficio para nuestra clienta, pero ahí no
termina nuestra labor ya que ahora se deben tratar los problemas
más específicos.
Si nuestra clienta esta
cercana al climaterio podemos usar fitoestrogenos para ayudar a
retrasar el envejecimiento, actualmente existen fluidos, cremas
de masaje y máscaras con estos principios activos que ayudan a mantener
la piel mas joven por mas tiempo, este tipo de tratamiento se debería
hacer una o dos veces al mes en personas menopaúsicas.
También podemos recurrir al uso de lifting cosméticos que lograran
recuperar en parte la flaccidez del rostro, en este tipo de terapia
se combinan productos y equipos de electroestética que lograran
un rejuvenecimiento de la piel siempre y cuando el daño solar no
haya sido excesivo.
A partir de Abril podremos tratar las diferentes manchas ocasionadas
por el sol, pero debemos recordar que en este tipo de tratamiento
se debe tener mucha paciencia ya que las hiperpigmentaciones solares
son generalmente recidivas, es decir al mínimo contacto con la radiación
vuelven a aparecer.
No podemos olvidar que
todos nuestros tratamientos necesitan el apoyo en el hogar, lo que
significa que debemos recomendar los productos cosméticos adecuados
para el tipo de piel y de problema específico, también podemos recomendar
la ingesta de vitamina E que ayudará a combatir los radicales libres
que constantemente nos atacan.
Debemos explicarles a
nuestras clientas que lo más importante es la prevención y que si
preparamos y protegemos nuestra piel en forma adecuada lograremos
reducir el daño solar, obteniendo de esta manera una piel mas sana
y joven por más tiempo.
Además nuestra labor no
es simplemente dar un servicio sino que también es enseñar el cuidado
correcto del órgano más grande del cuerpo humano, nuestra piel.
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