Los
días se ponen fríos, el invierno esta encima y comenzamos a abrigarnos
para evitar los molestos resfríos, pero también al usar tanta
ropa tapamos gran parte de nuestra anatomía y nos olvidamos de la molesta
celulitis que nos acomplejó en la playa y de aquellos rollitos que se
notaban con nuestra polera favorita, pero........... cuidado que todavía
están ahí a pesar de que no se noten y lo peor es que incluso
pueden aumentar con esas ricas sopaipillas, el pan tostado con mantequilla y
todas las exquisiteces que se nos antojan en esta época, por eso es fundamental
preocuparnos de lo que comemos y de nuestro cuerpo para no encontrarnos con
sorpresas desagradables cuando el clima se vuelva más templado y nos
pongamos menos ropa.
Una de las alteraciones importantes que afecta a más mujeres que hombres
y que es la que puede provocar la temida celulitis, es la mala circulación
de las extremidades inferiores; que además aumenta las posibilidades
de tener esos indeseables y poco estéticos varices. Cuando la temperatura
baja tendemos a olvidar esta alteración ya que disminuye el edema (hinchazón)
y sentimos las piernas más livianas, pero si no tomamos medidas reales
para mejorar y estimular nuestra circulación, el próximo verano
nuestras piernas lucirán el descuido invernal. Para que esto no le suceda
a Ud. hemos preparado este artículo con varios consejos, recomendaciones
y tratamientos estéticos sugeridos para que cuando vuelvan los días
de playa pueda lucir sus piernas sin complejos.
En
primer lugar se recomienda moderar el uso de la sal de mesa y el consumo de
alimentos muy salados como:
· Conservas y semiconservas
· Salmueras y encurtidos (pepinillos, cebollitas, aceitunas, etc.)
· Embutidos y patés
Un exceso de sal en la dieta empeora la retención de líquidos
y por tanto, agrava posibles edemas en las piernas. No obstante, no se debe
evitar o limitar en extremo la sal salvo en casos muy concretos (hipertensión
y siempre bajo supervisión médica y dietética).
Además existen estudios que demuestran que una dieta rica en fibra reduce
el riesgo de aparición de venas varicosas. Quienes realizan una dieta
pobre en fibra hacen un mayor esfuerzo al evacuar, lo que aumenta la presión
a nivel abdominal y provoca frecuentemente insuficiencia venosa en las piernas.
Una dieta rica en verduras y frutas frescas, legumbres y cereales integrales,
frutos secos y frutas desecadas, favorece el tránsito intestinal y una
evacuación sin esfuerzo y contribuye a reducir el riesgo de varices.
Se recomienda un consumo abundante de frutas (tres o más piezas al día)
y verduras (tanto en la comida como en la cena, como ingrediente de primeros
platos o bien como acompañamiento de los segundos), por su contenido
de fibra y flavonoides, estos últimos de acción antiinflamatoria
y vasoconstrictora.
También ayuda una adecuada ingesta de líquidos que facilita la
eliminación de toxinas y la depuración del organismo. La bebida
ideal es el agua, pero también se pueden tomar zumos, licuados de fruta
y hortalizas, caldos suaves y sopas, infusiones..., que permiten conseguir una
adecuada hidratación.
Si sus piernas se hinchan o pesan mas de lo normal, es beneficioso acostarse
2 ó 3 veces al día para reducir la inflamación. Conviene
colocar las piernas a una altura superior al nivel del corazón durante
15 a 20 minutos y acostarse sobre el lado izquierdo del cuerpo para dormir,
ya que se favorece el flujo de sangre desde las piernas al corazón.
El calor tiene un efecto vasodilatador sobre los pequeños vasos sanguíneos
(capilares) que dificulta aún más la circulación, es por
eso que no se aconseja la exposición a las altas temperaturas ya que
provoca síntomas de cansancio y pesadez en las piernas. Por el mismo
motivo, tampoco son convenientes las saunas y los baños calientes ni
el uso de ceras calientes depilatorias; lo adecuado es usar cera fría
o crema depilatoria. Además en esta época debemos huir de las
estufas o de cualquier elemento que nos aporte calor directo.
Es recomendable ducharse con agua templada y acabar con un chorro de agua fría
en las piernas para tonificarlas, incluso al hacerlo en esta época evitamos
sentir frío al secarnos, después trate de tumbarse unos diez minutos
con las piernas en alto.
Debemos hacer ejercicios con los pies (caminar de puntillas, flexiones de piernas,
etc.) para activar la circulación por la noche, sobretodo si su trabajo
o vida diaria es sedentario; si debe estar de pie sin moverse por largos periodos,
se aconsejan los largos paseos para estimular la circulación de la sangre;
pero debe evitar los ejercicios con pesas y con saltos.

Y por supuesto
masajearse los pies y las piernas al aplicarse cremas adecuadas siempre de abajo
a arriba; del tobillo al muslo. Levantar las piernas cuando se está sentada,
evitar cruzarlas durante mucho tiempo y dormir con las piernas un poco elevadas
(puede levantar el colchón o subir las patas traseras de la cama). Usar
ropa cómoda: calcetines y medias que no opriman, las medias elásticas
deben ejercer una presión gradual desde el tobillo hacia arriba, haciendo
descansar las piernas y agilizando la circulación ya que favorecen el
flujo venoso y el drenaje linfático, zapatos cómodos con tacones
no demasiado altos y en lo posible anchos, evite los taco aguja.
Esta totalmente prohibido utilizar prendas de vestir demasiado ajustadas, como
pantalones ceñidos, faldas o cinturones apretados.
Los tratamientos estéticos
están enfocados en mejorar la circulación por medio de masajes
centrípetos (hacia el corazón), drenaje linfático, drenaje
venoso y aplicación de productos con principios activos adecuados como
ginseng, centella asiática, hammamelis, castaño de indias, ruscus,
etc. También se realizan terapias con productos refrescantes y con aparatología
que estimule nuestra musculatura sobretodo en zona de gemelos ya que así
se mejora el retorno venoso.
En cuanto a los tratamientos orales, van destinados a dos fines: por un lado
a aumentar la resistencia de las venas capilares mejorando así el tono
venoso y la velocidad del flujo sanguíneo, y por el otro eliminar líquidos
acumulados activando el drenaje linfático. Los recomendados son:
Cápsulas de hamamelis: con acción venotónica que se manifiesta
en una mayor fuerza en la contracción de los vasos sanguíneos,
y gracias a su contenido en flavonoides disminuye la permeabilidad de las venas
capilares, responsable del edema y la inflamación.
Castaño de indias: Aumenta la resistencia de las venas capilares, disminuyendo
la inflamación y el edema.
Ruscus: Efecto venotónico, reduce la inflamación y el edema.
Bueno, esperamos con este articulo haber ayudado a que sus piernas luzcan espléndidas
en el verano 2007 y recuerde que siempre es importante visitar a su cosmetóloga
esteticista durante todo el año ya que ella es la mas indicada para orientarla
sobre los tratamientos estéticos que Ud. necesita.
Aporte
de nuestra Asesora Patricia Bernal
www.patriciabernal.com