El precio que
se paga, en realidad, para tener un bonito bronceado, puede ser muy alto.
La exposición al sol, además de tener una influencia positiva sobre el estado
de ánimo, provoca sudoración y favorece la eliminación de desechos y toxinas,
estimula el metabolismo y acelera la actividad celular.
A pesar de la acción protectora de los filtros solares que se encuentran en
el mercado, y las diferencias notorias que existen entre un tipo de piel
y otro, las células epidérmicas dañadas por los rayos UVB van hacia un proceso
irritativo más o menos fuerte, que aunque no deje consecuencias evidentes, determina
una progresiva deshidratación, un espesamiento del estrato córneo y la aparición
de manchas antiestéticas
Daños progresivos
Estos fenómenos no son siempre
visibles inmediatamente debido al bronceado, pero se hacen evidentes cuando
la piel es menos tónica, más relajada, u opaca. La destrucción del colágeno
y de la elastina no se hace en una noche; es un proceso lento.
Todo estos daños no son sólo la consecuencia del último verano pasado en el
sol. Son acumulativos y se inician en la infancia, se siguen en la adolescencia,
y se evidencian en la madurez debido a años de exposición no protegida frente
a los rayos solares. Se manifiesta con un envejecimiento precoz de la
piel.
Los principales inconvenientes cutáneos influenciados por las radiaciones se
manifiestan en tres aspectos:
El tratamiento estético
El objetivo final de cualquier tratamiento, tanto si se realiza en casa como
en el salón de belleza, es devolver a la piel el tono y la elasticidad natural.
Cuando se limpia, se aplica un hidratante o se exfolia, la regla es: suavidad:
Estamos tratando a un órgano vivo y no a un mueble o a un suelo que se ha de
pulir.
Los consejos
La hidratación
El sol, particularmente a una cierta
edad, reduce la producción de la grasa natural segregada por las glándulas
sebáceas . Eso determina una incapacidad de la piel a mantenerse completamente
hidratada , en consecuencia, una sequedad y una falta de luminosidad.
Con los productos hidratantes intentaremos ayudar al estrato córneo a recuperar
su función impermeabilizadora, es decir la capacidad de retener el agua con
el fin de distender las líneas más finas del rostro.
Con ello se conseguirá un rostro más fresco y relajado. Una hidratación cotidiana
permitirá a la piel permanecer bien nutrida y elástica. Para aumentar la eficacia
del producto hidratante, se puede cubrir el rostro con una compresa grande mojada
en agua caliente o un tónico sin alcohol. De esta forma se facilita la distribución
homogénea y más profunda del producto hidratante.
El cuello y el escote
No hay que olvidar nunca hidratar
el cuello y el escote. Estas áreas que durante algunas partes del año quedan
totalmente cubiertas, pueden, como consecuencia de los efectos del sol, indicar
una edad más avanzada que la real, si se compara con un rostro que se mantiene
joven.
Hay que acordarse siempre de extender el producto hidratante de abajo hacia
arriba, es decir en dirección contraria a la fuerza de gravedad.
La exfoliación
La edad y los daños producidos
por el sol tienden a frenar el proceso normal de renovación de las células epidérmicas,
obstaculizando el recambio de las células más superficiales que no se caen con
la rapidez deseada y dan al rostro un aspecto espeso. Con el fin de aligerar
el estrato córneo, es el momento ideal de recurrir a un ligero peeling, que,
además de eliminar el estrato superficial de la epidermis, ayudará a la piel
a absorber los principios activos que la nutren y la hidratan.
Si se recurre al ácido glicólico, el producto más conocido de los alfahidroxiácidos,
el tratamiento será personalizado según se desee realizar un peeling ligero
y profundo, según la edad y el tipo de piel de la persona tratada, según estén
más o menos marcadas las señales que se quieren eliminar en el rostro, etc...
En este caso, la dosificación y el porcentaje serán indicados por el fabricante
del producto cuya indicaciones habrá que seguir.
Un buen masaje
Un tratamiento completo del
rostro no puede terminarse más que con un buen masaje que, además de relajar
los músculos, mejora la circulación local. Aquí tampoco habrá que olvidar los
consejos que la cliente realizará en su casa delante del espejo, cuando, al
final de la jornada, dedicará algunos minutos a la limpieza del rostro. El masaje
con pequeños movimientos circulares, realizado al mismo tiempo que se aplica
una crema de noche, da poco trabajo y ayuda a mantener los músculos, y también
la mente, bien tonificados.
Para terminar, si es verdad, como dicen los dermatólogos que los daños producidos
por los rayos solares se manifiestan antes de los 18 años, ello no quiere decir
que no estemos a tiempo de frenar su evolución.
Un buen programa de prevención antes del verano y de tratamiento
a la vuelta de vacaciones, sirven para contrarrestar lo que ocurre a nivel cutáneo.
No es suficiente limitarse al uso de pantallas solares con alto nivel de protección.
Es necesario también luchar contra los radicales libres con sustancias antioxidantes
capaces de neutralizar los efectos tóxicos (vitamina B y vitamina C, betacaroteno,
selenio, flavonoides, etc.). Es una tarea ardua pero no imposible que mejora
la relación consigo mismo y con el propio cuerpo.
RECETAS CASERAS
Estas son ancestrales que permiten a la piel soportar el estrés del ambiente externo en cualquier estación, basadas en productos nutritivos destinados a luchar contra el envejecimiento y la atrofia. Se pueden usar durante algún tiempo en todo tipo de pieles:
Crema de huevo y miel: Batir una clara de huevo hasta punto de nieve, añadir unas 2 cucharadas de miel y 4 o 5 gotas de aceite de almendras dulces. Mezclar y usar inmediatamente.
Crema de frutas frescas: Triturar algunas frutas frescas de temporada, añadir 2 cucharadas de agua de rosas, 2 cucharadas de miel y 2 de polvos de arroz. Mezclar y usar, se puede conservar en frío un máximo de 48 horas.